
El quemero lo ganó en la última jugada con el corazón en un partido de un tiempo para cada equipo y dejó con un sabor amargo al torito, que ahora está a doce puntos de Brown de Adrogué.
Mañana de sol en Platense para vivir uno de los partidos que cerraba la fecha. Necesidad de acercarse al puntero por parte de ambos conjuntos.
El encuentro comenzó favorable a Chicago, en juego asociado para atacar y orden defensivo. Adrián Scifo aprovechó las dudas defensivas del Susso por el andanivel derecho y envió un centro perfecto para que Lucas Banegas la bajara de cabeza y Ezequiel Petrovelli defina ante la incredulidad de Gustavo Ruhl a los 11 minutos. El local, dubitativo, no podía salir de su asombro y tampoco podía generar juego a través de Gustavo Sever. A los 23 casi la paga mas caro, cuando Leonardo Carboni no pudo definir bien de cabeza ante la salida del uno local. Las dos únicas jugadas de peligro del equipo de Marcelo Espina fueron a los 30 y a los 40, con un fuerte disparo desde fuera del área de Fernando Cigno que pasó cerca del poste derecho de Agustín Gómez y un gol anulado por offside de Gonzalo Juárez, respectivamente.
La segunda parte fue completamente distinta. Chicago se quedó y no pudo o no supo contrarestar los embates de los ingresados, Sebastián Cobelli y Marcelo Belleri. Justamente ellos fueron los protagonistas del empate. A los 21, un disparo cruzado de Belleri, tras una habilitación fabulosa de Cigno, le permitió a Cobelli empujarla tras el rebote en el palo. El ex Temperley volvió al gol luego del desgarro y le aportó mas dinamismo al equipo que el titular Juan Acosta Cabrera. Con anterioridad al empate, los dos conjuntos tuvieron chances de aumentar. Damián Gomez se lo perdió de cabeza y Cristian “el gomito” Gómez estrelló su tiro libre en el palo. El team de Boulogne era más y Chicago no podía siquiera tener la pelota.
La frutillita del postre quedó reservada para el local a los 3 minutos del tiempo recuperado. Un centro de Cigno fue capitalizado por Gonzalo Juárez de cabeza y Lucas Mazzulli solo tuvo que definir cruzado para desatar la locura de la platea. Acasusso le ganaba a un rival durísimo y lo dejaba muy mal parado en el campeonato.
A la salida de los vestuarios, Cristian Gómez fue la cara de la derrota del torito de Mataderos. Dijo que “durmieron” en casi toda la segunda parte y que pecaron de ingenuos en los goles del rival. Mientras tanto, Marcelo Espina fue el rostro de la victoria, inmerecida para él, pero con resultado utópico por la rareza de dar vuelta un resultado en esta categoría.