La historia parece de novela. Todo hecho a medida entre Román Gnocchi y Martín Luna. Ambos jugadores nacieron en la localidad de General Belgrano en la Provincia de Buenos Aires, son amigos desde la infancia, probaron suerte en Capital, trabajan juntos en el Registro Nacional de las Personas, ocupan la franja izquierda en el campo y como si eso no alcanzara también juegan en la misma categoría. Increíble pero cierto.Además, el pasado 12 de septiembre, Luna de Sacachispas y Gnocchi de Liniers se enfrentaron en Villa Soldatti con saldo positivo para la visita. La victoria de la topadora agrandó a su futbolista y con una frase, sin la intención de generar problemas, presentó la nota: “A Martín lo tengo de hijo y no me ganó nunca en el ascenso. Te la dejo picando (Risas)”.
VD: ¿Es casualidad que se hayan encontrado acá en Capital con la gran amistad que tienen?
RG: Fue casualidad. Vivimos toda la infancia juntos pero cuando terminamos la secundaria cada uno tomó su rumbo. Yo me vine a jugar a Independiente y él vino a estudiar. Ahora dio la casualidad que nos encontramos en el mismo trabajo y estamos compitiendo en la misma categoría.
VD: ¿Cómo coincidieron en el trabajo?
RG: Los dos fuimos recomendados por un amigo. Martín ya estaba trabajando y luego entré yo.
ML: Ahora estamos en la misma oficina laburando juntos.
VD: En la oficina, ¿sus compañeros de trabajo se interesan por sus campañas?
RG: La mayoría está contenta que estemos jugando los dos. Les interesa. Es más en el partido que nos enfrentamos algunos compañeros fueron a vernos.
ML: Con nuestra carrera futbolística los compañeros empezaron a interesarse por el fútbol de ascenso. Están todos informados y hasta compran los diarios para ver qué dicen de nosotros.
VD: Ahora pasando al partido entre ustedes. Antes de enfrentarse, ¿decidieron apostar algo?
RG: No quisimos apostar nada para no generar conflicto. Solo nos queríamos ver dentro de la cancha
ML: Al principio había una intención de apostar pero después decidimos que no por cuestión de respeto. Ya nos enfrentamos varias veces en contra y nunca hubo nada en juego.
VD: El partido terminó con victoria para Liniers 2-1 y Román metió el segundo para su equipo, ¿cómo fue el día siguiente en el trabajo?
RG: Estaba tan asustado que el lunes no fue a trabajar (Risas). Así que recién lo vi el martes pero no soy de cargar, ni de gozar aunque sin ofender lo cargué más veces yo que él. Traté de defender los colores dentro de la cancha y después seguimos amigos como siempre.
VD: Martín, ahora a contestar, ¿Por qué faltaste el lunes ese lunes?
ML: El lunes falté porque fue mi cumpleaños. A la noche nos juntamos pero se habló poco y nada del tema. Si yo hubiese ganado tampoco iba a cargar. Sólo que el martes cuando fui a trabajar, mis compañeros me empezaron a cargar con que “Román, me rompió el…” y “encima te hizo un gol…”. Me banqué toda la tarde que me metieran fichas con el partido.
VD: Ya es en un clásico que jueguen enfrentados, ¿no?
ML: Igual arrancamos juntos. La primera vez que fuimos a entrenar nos llevó el padre de Román. Ahí jugamos en el mismo equipo y después, él se cambió de club. Desde ese momento, ya nos enfrentábamos. Eran mano a mano terribles. Desde la infancia jugamos en contra. Lo del otro día (por Saca-Liniers del 12/09) fue algo normal para nosotros.
VD: Si vuelven a Gral. Belgrano, ¿juegan en contra?
ML: Ahí jugamos uno para cada lado. Hacen pan y queso. Vamos por separados para que no haya mucha diferencia.
MARTÍN LUNA – SACACHISPAS
La vida sacrificada de un jugador de ascenso permite soñar por todas las ramas posibles. Martín Luna aprovecha el tiempo y lo reparte entre sus multiples pasiones. “Ojalá pueda llegar a un equipo grande como mi hermano Sebastián (en San Lorenzo)”, se ilusionó el volante por izquierda. Con esas ganas de progresar, el futbolista de Sacachispas se lanza en un ida y vuelta por su banda, con su interesante vida.
VD: ¿Viniste a Buenos Aires con el objetivo de jugar?
ML: Vine a Buenos Aires a estudiar kinesiología y se dio la casualidad que tuve la suerte de empezar a jugar acá en Lugano.
VD: Entrenás, trabajás y estudiás, ¿En qué tiempo hacés todo eso?
ML: Llevo una vida bastante movida pero hago lo que me gusta. Lo más lindo es entrenar todos los días, estar con mis compañeros en el vestuario y ni hablar los días de partidos. Con el trabajo cuesta por el cansancio de los entrenamientos pero al ser algo administrativo no es tan pesado. Para la facu, tengo poco tiempo pero trato de dar algunos finales cuando puedo. Igual no quiero largar la carrera.
VD: Pasando al fútbol, ¿fue difícil cambiar del fútbol de Liga al de Capital?
ML: La D es muy dura pero me acostumbré. Después tuve la suerte de pasar a Deportivo Merlo y ser parte del plantel que ascendió a la B Nacional. Llegué a Sacachispas y hace un año peleamos por entrar al reducido. Queremos pelear arriba como hicimos el año pasado. Creo que este tiempo hice bien las cosas.
VD: ¿Cómo ves a Sacachispas para esta temporada?
ML: Armamos un buen equipo pero está para pelear ahí arriba. Arrancamos bien pero después caímos. Estamos muy cómodos. Es fácil cuando hay otra realidad con respecto a otros clubes: el campo de juego de diez puntos y están terminando la platea nueva. Está bueno que los clubes más chicos crezcan.
ROMÁN GNOCCHI – LINIERS
La historia de Román Gnocchi es idéntica a la de Martín Luna. Probó suerte en Capital para lograr su sueño en el fútbol y no va por mal camino. El mediocampista ya tiene dos ascensos en su haber y quiere más. Trabaja, estudia y entrena. ¿Algo más?
VD: ¿En qué te modificó empezar a trabajar?
RG: En nada. Me salió la oportunidad de trabajar y la acepté como otro desafío más. Lo único malo es que sacrifiqué la siesta que era infaltable para mí. Cuando empecé a laburar ya tenía buen sueldo en el fútbol pero uno siempre quiere progresar. Además, me faltan dos materias para recibirme de despachante de aduana. Me metí por un amigo que me lo recomendó porque era interesante.
VD: Al mismo tiempo del trabajo, fuiste haciendo tu carrera en el fútbol…
RG: Vine desde General Belgrano a probarme a Independiente y quedé. Ahí entrené en primera y en reserva dos años. Después por un motivo contractual no nos pusimos de acuerdo y me fui a jugar un año a San Luis (Juventud Unida) al Argentino A. Luego volví a tener un problema con el pase y caí en el ascenso.
VD: Sumaste tanta experiencia que ascendiste con Bera y después con Liniers…
R: Después de Urquiza llegué a Berazategui con Ruggero, ascendimos tras cinco sin subir y el siguiente en la C clasificamos a la promoción pero quedamos afuera con San Telmo. Después recalé en Liniers en donde tuve la suerte de ascender nuevamente y ahora estar haciendo una buena campaña.
VD: ¿Sorprendidos por esta campaña positiva?
RG: No estamos sorprendidos porque sabemos el trabajo que hicimos en la D. Muchos equipos de la C no nos conocían y se sorprendieron por nuestra manera de jugar.