NICO MINICI: UNO ES DE CAL Y EL OTRO DE ARENA
Conocer todas las categorías del ascenso argentino no es tarea fácil y menos jugar en ellas. Con sus jóvenes 26 años, Nicolás Minici no sólo subió por todas las divisionales sino que también estuvo cerca de ponerse los botines en Primera. El actual jugador de Deportivo Merlo se quedó con las ganas de vestir la casaca de Racing, en donde sólo participó en Reserva. El mediocampista se tomó diez minutos en Plaza Italia, repasó su carrera y hasta recordó las viejas épocas con su hermano Facundo hoy en fútbol playa.
VD: Estuviste en Racing pero sólo jugaste en reserva, ¿qué te faltó para jugar en Primera?
NM: La verdad es que tuve la suerte de jugar en todas las categorías menos en Primera porque no pude debutar en Racing aunque sí jugué algunos partidos en Reserva. Fue una lástima, no se que fue lo que pasó. A mí me llevó Ricardo Caruso Lombardi y como no se le daban los resultados no tuve la posibilidad de jugar en Primera. Ricardo terminó dando un paso al costado y después vino Claudio (Vivas) que no me iba a llevar a la pretemporada y tuve que irme porque no quería quedarme parado seis meses más sin jugar. Ahí volví a la B Metropolitana para integrarme a Los Andes.
VD: ¿Haber jugado en todas las categorías de ascenso te da un plus importante para tu carrera?
NM: Seguro. Conocer todas las divisiones te hace tener más experiencia. Me preguntan mucho si hay diferencia entre categoría y categoría. Es más difícil jugar en el ascenso que en Primera por las canchas y por el espacio. La C y la D son muy difíciles. Los campos de juego son muy malos y no se pueden dar ni tres pases seguidos. Encontré la suerte de jugar en la B Nacional y estar a un pasito de Primera. Acá se puede jugar y los estadios son lindos. Ojalá pueda tener revancha con un equipo de Primera.
VD: Si contamos los partidos de reserva en Racing, se puede decir que pasaste por todas las categorías, ¿no?
NM: (Risas) Si lo miramos así, jugué en todas las categorías. Hubiera estado lindo jugar en Primera por el marco que veía cuando terminaba la reserva. Era espectacular. Me quedé con las ganas.
VD: ¿Cómo se dio que vos terminaste en fútbol sobre césped y tu hermano, en playa?
NM: Los dos arrancamos jugando juntos en FC Urquiza en la D, después nos fuimos a Fénix en donde nos quedamos seis meses más y también logramos un ascenso. Luego, nos íbamos a ir los dos a Acassuso pero yo me quedé y Facundo no arregló por cuestiones económicas. Él se enganchó con unos amigos de la facultad a jugar al fútbol playa.
VD: ¿Nunca jugaste al fútbol playa?
NM: Habré ido dos veces a un entrenamiento. Es otro deporte, es más amateur aunque no deja de ser divertido por los viajes que hacen. Por ahí algún día cuando no juegue más en césped, pueda hacerlo en playa y si es con mi hermano mejor.
VD: ¿Y cómo fue esa experiencia sobre la arena?
NM: Es otro fútbol, por ahí mirándolo te resulta aburrido pero jugándolo es bastante divertido. La pelota está en el aire todo el tiempo y te dejan jugar bastante porque no se puede hacer tantas faltas debido a que cada “foul” es un penal con barrera.
VD: ¿Cómo te ves jugando un Mundial de fútbol playa con tu hermano?
NM: Ojalá. Prefiero soñar con jugar con mi hermano otra vez en Césped y verlo en mi equipo. Sería muchísimo mejor.