El Verdolaga ganó con lo justo y necesario. No brilló, no jugó del todo bien, acaso lo más justo hubiese sido que ambos equipos se vayan con un punto cada uno. Sin embargo el local aprovechó un desacierto de la defensa del Mirasol y facturó para adueñarse de los tres puntos.
¿Qué podría decirse del primer tiempo? Muchas cosas, excepto que fue entretenido. Ninguno de los dos pudo llegar al arco contrario, sin embargo el conjunto dirigido por Blas Armando Giunta se mostró más compacto, con más oficio de equipo. Ferro jamás pudo vencer el mediocampo de Almirante Brown y poco a poco se fue retrasando en el terreno de juego. Claro está que la visita tuvo sus puntos débiles en ataque, si no la historia quizás hubiese sido otra.
El complemento no empezó de la mejor manera para la Fragata, ya que a los 8 minutos se quedó con un jugador menos por la expulsión de Ezequiel Garré. A pesar de esto la diferencia numérica jamás se notó en la cancha. Es más, con un jugador menos Almirante intentó vulnerar el arco defendido por Carlos De Giorgis, aunque sin éxito. Cuando parecía que el equipo de Isidro Casanova estaba cerca de quebrar el empate, Julio Buffarini desniveló por la derecha y envió un centro para que aparezca, paradójicamente, Bruno Casanova para empujar la pelota hacia el fondo de la red y concretar el primer gol del partido cuando parecía que todo moriría en un cero a cero.
Es cierto que Oeste tuvo otra chance clara para aumentar el marcador, sin embargo un segundo gol hubiese sido sumamente exagerado, tanto para el local como para el desarrollo del partido. El equipo de Mario Gómez cosechó así su segunda victoria consecutiva en condición de local, quedó cerca de la punta del torneo y deberá ir a Mendoza para enfrentar a Independiente Rivadavia. Por otra parte Almirante sumó su segunda derrota como visitante, sobre dos partidos jugados, y el próximo fin de semana deberá recibir a Huracán.







