Sorpresivo revés de la mesa directiva de la Primera B Metropolitana a pocos días del puntapié inicial. Cuando ya estaban confirmados los días y horarios de la tercera categoría del fútbol argentino, la AFA dio marcha atrás por la crisis económica de los clubes.
Ocho de los veintiún equipos están inhibidos por tener sus balances en rojo. Almagro y Nueva Chicago, los más complicados, se sumaron a una lista interminable: Deportivo Morón, Deportivo Español, San Telmo, Flandria, Temperley y Central Córdoba. Otros dos clubes (Atlanta y Estudiantes de Buenos Aires) liquidaron sus deudas el viernes próximo pasado y por ello no entraron en el veraz futbolero.
La bronca llegó por parte de Tristán Suárez. Al enterarse de la noticia, Gastón “el gato” Granados expresó que la decisión tomada es completamente injusta y que sólo castiga a los que hacen bien las cosas. A su vez expuso que no es cuestión de ayudar económicamente a ciertas instituciones tal como le consultaron en la antesala a la reunión de la mesa directiva.
El comunicado de suspensión provocó un terremoto que podría afectar a todas las categorías del fútbol argentino incluyendo la Primera División que está siendo observada meticulosamente por Sergio Marchi, titular de Futbolistas Argentinos Agremiados.






