En sólo cinco partidos Salvador Pasini obtuvo más puntos que los logrados por Héctor Rivoira con el mismo plantel en el arranque del campeonato. En cancha de Tristán Suárez, el “Chulo” ocupó el banco de un Huracán que cayó ante el Funebrero por la mínima diferencia y se desinfla cada vez más en la tabla de los promedios. El Tricolor, por su parte, obtuvo su segunda victoria consecutiva en condición de local y su estadía en zona de promoción depende exclusivamente de que ni Atlanta ni Sportivo Desamparados ganen sus respectivos cotejos.
Era un duelo de necesitados por donde se lo mire. A puertas cerradas, en otra vergonzosa jornada del Coprosede, y bajo una tenue cortina de agua aparecieron ambas escuadras en el campo de juego sabiendo que, desde el arranque, el empate no era un mal resultado para compartir. De hecho en la primera mitad se prestaron la pelota hasta que los de Parque Patricios tomaron las riendas del juego sobre el final de la etapa inicial e hicieron trabajar a Nicolás Tauber que salvó en tres ocasiones el arco chacaritense. La mejor sin embargo estuvo en los pies de un lujoso Sebastián Ereros que con cancha rápida arrancó una jugada levantando la caprichosa para dejar un hombre en el camino, corrió, hamacó su cuerpo y buscó el poste más lejano de Gastón Monzón que vio como la pelota se iba a centímetros del palo.
La segunda mitad tuvo un arranque demoledor de este Chacarita que con la llegada de Salvador Pasini logró salir del descenso directo y comenzó a tirarle presión al resto de los rivales. El equipo del “Tano” subía por las bandas, ahogaba al Quemero y no podía vencer la resistencia de la visita que no lograba hacer pie en el 20 de octubre. Sebastián Ereros en dos oportunidades pudo haber roto la paridad pero en las dos chocó contra un Gastón Monzón que venía haciendo un digno papel hasta que en el minuto 16 colaboró como ya lo había hecho en otros cotejos para que el Globo se fuera con las manos vacías.
El Funebrero avanzaba por izquierda y a priori el traslado del balón no generaba peligro. Juan Manuel Cobelli sacó un fuerte remate desde afuera del área que le pasó bien pegada al cuerpo de un Monzón que increíblemente no hizo nada por desviar el esférico. Así Chacarita se puso en ventaja y manejó los hilos del partido, retrocediendo algunos metros y apostando al contragolpe pero dejando la vida en cada pelota. Del Globo hubo muy poca reacción para torcer la historia y sólo Mauro Villegas estuvo cerca a los 33 minutos cuando cabeceó un centro de Machín que terminó yéndose muy cerca del palo izquierdo de Tauber.
Los últimos minutos se vivieron como una verdadera final. Salvador Pasini disfónico pedía la hora, hablaba con todos sus jugadores a la vez y no paraba de dar indicaciones. Los gritos de Rivoira también se hicieron oír pero Huracán no pudo torcer la historia. El Tano rompió con la estadística y en la mitad del tiempo que tuvo el Chulo ya sacó más unidades para este Funebrero que necesita sumar para evitar el descenso a la Primera B Metropolitana. Quien por ahora sigue fuera de la zona peligrosa es el Globo que volvió a regalarle a su gente una semana de sufrimiento a no ser que otra vez Desamparados de San Juan, Guillermo Brown de Puerto Madryn y Atlanta hagan sus propios méritos para que los de Parque Patricios no tengan de qué preocuparse.
