Indudablemente lo que menos hicieron la Fragata y el Funebrero en Isidro Casanova fue jugar al fútbol. Así brindaron 90 minutos de nada y obviamente cerraron la vigésimo novena fecha de la Primera B Nacional con un pálido cero a cero que será raudamente olvidado por todos los presentes y seguramente ausentes.
Si el partido se hubiese jugado sin socios (el público general no podía acceder al cotejo) y sin periodistas era lo mismo. No hubo nada para tomar nota ni para comentar. Se pareció más a un entrenamiento que a un duelo donde el local necesitaba ganar como sea para acercarse a los puestos de vanguardia y la visita debía sumar de a tres puntos para salir del fondo de la tabla de posiciones y de los promedios. Nada de eso pasó. Ninguno ganó, al contrario, los dos perdieron. Por displicentes y faltos de ideas, esta tarde Almirante Brown y Chacarita Juniors se llevaron demasiado repartiéndose un punto cada uno.
El primer tiempo contó con tres llegadas (evite preguntar si fueron de riesgo). A los 16 minutos pateó Jorge Piris y tapó César Monasterio. A los 27 Pedro Fernández frenó un avance de Diego Cisterna que ya venía siendo cortinado por Maximiliano Paredes cuando el volante del Mirasol quería irse derecho contra el arco. Sobre el final Daniel Vega se anticipó a todos en un córner y terminó rematando cruzado para que la pelota saliera relativamente cerca de la valla Tricolor. Aunque Usted no lo crea, eso fue la tapa inicial.
En la complementaria hubo que esperar hasta el minuto 17 para que llegue la situación más clara para la visita. Pelotazo en profundidad que dejó a Piris mano a mano con Monasterio y otra vez el uno de Almirante Brown le contuvo el remate al delantero surgido de la cantera Funebrera. Recién a los 32 tuvo su chance el dueño de casa con una buena combinación entre “Trapito” Vega y Diego Cisterna que el ex Comunicaciones y Colegiales terminó perdiendo porque su remate salió bien cerca del palo derecho de Pedro Fernández. Y luego, nada más. A lo sumo un disparo del recién ingresado Gastón Giménez, pero lejos de generar peligro.
A la larga no mostraron nada. O tal vez se toparon con la realidad. Almirante Brown tenía una de las últimas oportunidades de acercarse a los que pelean por un lugar en la Promoción y no pudo ganarle al último de la tabla. Chacarita, en cambio, se fue más contento con el punto sabiendo que aún tiene un partido pendiente y que el domingo se juega otra final ante Independiente Rivadavia de Mendoza. Claro que también empató, no jugó como para ilusionar a nadie, y encima sigue en descenso directo.







