Todavía River Plate no superó el sufrimiento del ex delantero de Talleres de Córdoba que el atacante uruguayo volvió a ser noticia, esta vez en el clásico, ante Quilmes Atlético Club. Así Víctor Píriz Álvez se cargó la mochila de héroe para toda la gente del Halcón y de verdugo para otro de los clubes históricos de la Primera División y, con sus dos goles, derrotó al Cervecero en el derby del sur bonaerense.
El partido era eléctrico, de ida y vuelta. La visita llegaba más al arco de Martín Perafán pero la más clara había pasado por los pies de Gonzalo Bustamante cuando con el arco a su merced mandó el esférico por encima del travesaño. Sin embargo por más peligrosa que haya sido la situación, el team de Ricardo Caruso Lombardi era apenas superior al dueño de casa y así llegó la apertura del marcador con un centro del “Chirola” Sebastián Romero que cayó en los pies de Claudio Corvalán quien ingresó sin marca al área grande y remató cruzado para vencer la valla del uno de Defensa y Justicia.
Tan solo 120 segundos le llevó reaccionar al Halcón en el “Tito” Tomaghello. Centro, cabezazo de Víctor Píriz Álvez y, con la ayuda del travesaño, sentenció el 1 a 1 que dejó helado a los jugadores quilmeños. A partir de ese entonces el protagonismo fue tomado por el cojunto del “negro” Ricardo Rodríguez que mostró sus mejores armas y su fútbol de alto vuelo con el cual intentó ser animador durante gran parte del torneo. Sin embargo el entretiempo se inició con el marcador igualado y lo que pudieron conversar los técnicos en los vestuarios de nada sirvió porque antes del primer minuto de la complementaria, un lindo remate de media distancia del uruguayo puso el 2 a 1 que a la larga iba a ser definitivo en este clásico de la zona sur.
Para que el derby levantará temperatura, el árbitro Germán Delfino expulsó al “Chirola” Romero a los 16 minutos de la segunda mitad tras una trompada que el ex Racing Club y Gimnasia de La Plata le propinó al volante central de Defensa y Justicia, Luis Jerez Silva. Con un hombre de menos, la visita no pudo hacer frente a un Halcón que ya había desplegado sus alas y su gran aporte futbolístico a la calurosa tarde de Florencio Varela. Y con el verdugo de los grandes, pudo quedarse con el primer chico de la temporada…






