Una promesa de gobierno se concretó este viernes por la noche cuando desde la estación Caballito un tren bala zarpó y en 17 minutos acabó con las ilusiones marplatenses. Contundente y veloz, el Ferrocarril Oeste de Carlos Trullet (al menos un Carlos que no destruyó el sistema ferroviario) goleó a Aldosivi por 4 a 0 en el arranque de la vigésimo novena fecha.
No se habían acomodado los pasajeros y los durmientes aún estaban calientes (como los dormilones que entraron tarde y se enteraron de la buena noticia). La locomotora verde, en su primer movimiento despertó a todos. Iban 32 segundos cuando Jorge Pereyra Díaz, la figura indiscutida, esforzó a Pablo Campodónico que llegó a dar rebote pero luego no pudo tapar la arremetida de Matías Zaninovic que puso el 1 a 0 para el local. En las siguientes jugadas el dueño de casa dilapidó dos oportunidades netas hasta que llegando al cuarto de hora Furios bajó alevosamente con la mano un centro desde la derecha y Pablo Dóvalo no dudó en sancionar el penal que luego Osvaldo Miranda cambió por gol. A los 17, otro envío aéreo con pierna diestra de Zaninovic aterrizó en la cabeza de Pereyra Díaz que obligó al uno visitante a reaccionar rápido. Y si bien Campodónico lo hizo, el resto de la saga defensiva se quedó mirando como Miranda otra vez ponía un llamativo y contundente 3 a 0.
Este Ferrocarril Oeste, sin dudas mejor que cualquier convoy que hoy parte rumbo a La Feliz, llegó a destino en tiempo récord. No había vuelta atrás en el marcador porque los de Fernando Quiroz no apretaban ni tampoco lastimaban al local. Sobre el final del primer tiempo una diagonal de Matías Gigli que buscó al ingresado Jorge Piñero Da Silva (sí, el primer cambió fue a los 23 minutos de la etapa inicial) no prosperó porque el misionero por más largo que sea picó tarde y se quedó corto. ”Teté” agotó los relevos en el entretiempo y Aldosivi mejoró apenitas con el ingreso de Matías Sarraute. Pero la mínima reacción era demasiado poco para revertir un 3 a 0 parcial y un Ferro que jugó tocando y disfrtando la ventaja en el marcador y luego numérica tras las expulsiones de Darío Cajaravilla a los 3 minutos y de Mariano Herrón promediando la complementaria. Sobre el final un centro de Pereyra Díaz que conectó con mucha calidad Luis Salmerón significó el cuarto y último grito de la noche.
A todo esto, el tren verde se había adelantado y en velocidad luz había logrado satisfacer a sus pasajeros que deliraron con el 4 a 0. Y esta vez Mar del Plata no fue La Feliz, la alegría le perteneció a la institución ferroviaria.









