Quilmes goleó por 7-1 a Independiente Rivadavia, con una actuación superlativa de Miguel “chino” Caneo. Anotó tres goles y fue el mejor del equipo aunque todos mostraron un gran nivel.

Comenzaba el éxodo turístico por este fin de semana largo, la gente tomaba la autopista Buenos Aires-La Plata y luego encaraban la Ruta Nacional dos. Cargada la autopista y la preocupación del hincha de Quilmes era llegar al Estadio Centenario, complicado este Viernes. Su intención era ver a su equipo como mantenía esta racha que arrastra en lo que va del 2012. Escaló en la tabla de posiciones y hasta que Jueguen River e Instituto, es el nuevo puntero. El final de este partido vendría con un festejo largo como las filas de autos detenidos que había en esa congestión vehícular en la autopista.
Un plateísta se acercaba hacia nosotros y con los ojos cargados, a punto de alcanzar el llanto y poseído por la emoción final…me pidió que pusiera lo siguiente ” Poné que estamos muy felices, nunca pasan estas cosas”. No creo que este caso sea para usar la palabra histórico, la oración que engloba este partido es la de que es un resultado merecido para Quilmes que jugó del minuto uno al noventa de manera perfecta. Miguel Caneo regó de alegría el Centenario, le regaló a la gente un juego maravilloso y el resto del equipo se aprovechó de un Independiente cada vez más comprometido e inmerso en la crisis futbolística.
El equipo de Caruso venía jugando muy bien y logrando buenos resultados; un 7-1 que evidencia que a Quilmes le salió todo y le sobró fútbol. Cauteruccio encabezó la goleada con una definición muy buena ante la salida de Taborda y puso a los 5´la apertura del partido y marcó el inicio de la goleada. Luego vendrían los goles de Serrano, los tres goles de Caneo y por último los dos goles de Sebastián Romero.
El cervecero aprovechó su envión futbolístico y la senda de triunfos, se llevó por delante a uno de los equipos más flojos de la categoría. Esta goleada dejó en jaque el futuro de Gustavo Zapata, recibieron en dos partidos 10 goles y la preocupación proviene por la falta de ideas para salir de la situación, apenas los intentos de Fabbiani más su gol quedará como lo más positivo de una lepra deslucida y abatida; que recibió la reprobación de los hinchas que se acercaron al sur de la Provincia de Buenos Aires.
Caruso Lombardi colocó a los cerveceros como candidatos, le sacó el título de perseguidor para convertirlo en realidad e ilusión, la gente solo piensa en ganar y volver a la primera división. En su próximo partido visitará al River de Almeyda…¿ Cuáles serán las armas que utilizará el técnico de Quilmes para doblegar a los millonarios en Núñez? Punteros por unas horas y candidatos hasta el final del campeonato.


