El Bohemio y el Santo aburrieron de lo lindo en Villa Crespo en un partido que merecidamente terminó cero a cero debido al mal momento del local y a la tibieza ofensiva de la visita.
Lejos de los arcos y sin crear peligro genuino durante gran parte del encuentro estuvieron los de Carlos Roldán y los de Marcelo Fuentes. Fue la escuadra anfitriona quien desde el arranque tuvo en claro que la igualdad no servía y por ello salió a presionar a Patronato contra su campo. Sin embargo a los 19 minutos un centro desde la derecha terminó en un choque entre Abel Soriano y el guardameta visitante, Sebastián Bértoli. La furia del golpe siguió con un cruce verbal que terminó con un sólo expulsado: el rubio delantero de Atlanta. La furia del público local, que se mostró disconforme por la amarilla que solamente Ceballos le enseñó al portero del team entrerriano, se potenció con el juego brusco que planteó el rojinegro durante el resto del partido. Con la diferencia numérica los de Villa Crespo carecieron de voluntad para mandarse al ataque durante un primer tiempo en el que Patronato casi se va en ventaja gracias a un terrible zapatazo de Lucas Márquez que dio en el poste horizontal del arco que bien defendió Fernando Pellegrino.
En la complementaria y cuando recién iban dos minutos Ceballos le anuló un gol a Quiroga por offside y eso fue lo máximo que hizo el equipo de Paraná en pos de cosechar su segunda victoria consecutiva tras el rutilante triunfo ante Gimnasia y Esgrima La Plata de la fecha pasada. Atlanta jugó como si fuera el conjunto que tenía un hombre de más y encontró frescura con el ingreso de Andrés Soriano que se encargó de regenerar peligro en el área de Bértoli. Un cabezazo de Arancibia, la figura, para la entrada de Milán que por milímetros no pudo conectar fue la chance que presentó el equipo del “negro” Roldán para quedarse con tres puntos vitales para sostener la categoría. Aunque por las pocas y pobres oportunidades que tuvieron sendos equipos el panorama a futuro no es el más alentador.







