River venció a Instituto en el monumental, respondiendo a un gran marco que presento el mismo. Los millonarios superaron las expectativas y realizaron una gran lectura del encuentro. El planteo de Almeyda, el gol de Trezeguet y la genialidad de César González le dieron a River un gran victoria.
Volantazo y lectura previa, esa fue la semana de Matías Almeyda; hizo el seguimiento de Lucas Ocampos y decidió sacarlo porque no lo veía bien en los últimos encuentros. A la cancha César “el Maestrico” González, y le respondería con creces la confianza depositada por el técnico. El “pelado” Almeyda desde hace unas semanas venía elogiando el juego de Instituto, hablaba con propiedad porque se nota que lo había estado observando. River un poco desordenado a veces por el cambio de esquema, Instituto con un sistema aceitado y un juego que se efectua casi de memoria.
River Ganó un partido muy importante, que lo acerca nuevamente a Instituto y que lo hace poner por encima de Rosario Central. Los millonarios todavía deben viajar a Rosario para jugar en el Gigante de Arroyito, en lo que será otra final. Tucumán y Paraná también serán otras localidades donde los de Núñez deben jugar, equipos muy fuertes y que presentarán Resistencia. La semana que viene, tiene una travesía a Mar Del Plata donde lo espera Aldosivi, viene de vapulear a Huracán el día Viernes y le hará recordar a River que fue el primero en derrotarlo en la B Nacional.
Los locales arrancaron imprecisos ante la Gloria, se lo vio a Instituto con la pelota y eso devengó al 1’56” en una amonestación, la que le aplicó Carlos Maglio a Leonardo Ponzio condicionando al volante con una tarjeta para el resto del partido, por una falta que no era merecedora de amarilla. Carlos Sánchez tenía dificultades por la derecha y el equipo tenía problemas por los costados. Encina y Diego Lagos, se mostraban muy movedizos por izquierda y derecha sumadas a las escaladas de Paulo Dybala. Luego de los primeros quince minutos de la primera etapa, empezó a jugar el River que no se marcharía hasta el final del partido. Un equipo punzante, rápido y con posesión, de haber tenido más precisión hubiese abierto el marcador antes. La gloria tuvo una chance Dybala con un tiro cruzado que retuvo muy bien Vega, elaborado de contra y con un River partido luego de un tiro libre del ”chori” Domínguez que no llegó a destino. La más clara la tuvo David Trezeguet que retuvo de gran modo Chiarini y que se convertía en una de las figuras del partido.
River superaba a Instituto, en todos los sectores y momentos, algunos jugadores de creación de los cordobeses tenían doble marca, Ponzio lo corría y Cirigliano se la quitaba y viceversa. Los de Almeyda sacaron mucho rédito de la presión y la marca en la salida, Canever y Damiani no tenían forma de abrir juego y salir desde abajo. Chiarini optaba por jugar corto y entregar la pelota a Barsottini o Juan Sills porque tampoco podía enviar a recibir la pelota, los jugadores de River también ganaban arriba con los adelantos de Ramiro Funes Mori o Maidana. Trezeguet pivoteaba en la ofensiva haciendo cosas muy vistosas y útiles, les generó juego a Cavenaghi y Dominguez; ambos tuvieron chances pero no tuvieron puntería. El “Maestrico” González, era lo más desiquilibrante que tenía River Plate, hizo un gran trabajo por la izquierda, enganchando para ese lado y jugando para el medio, se mostraban todos los jugadores, se retrasaban para buscar el balón y rotaban en base al mismo. En el ataque, River quedaba conformado con el César González con el balón, Trezeguet en el área, un poco más adelantado Dominguez, Cavenaghi retrasado contando con las apariciones de Sánchez en proyección por la banda derecha y con el apoyo ubicados como pases Leonardo Ponzio y Ezequiel Cirigliano.
El entretiempo eran instantes en donde Darío Franco debía hablar con sus jugadores para despertarlos o para señalarles donde estaba el negocio de Instituto en el Monumental, estaba siendo superado y bloqueado por un equipo local que realizaba el mejor partido del torneo; aunque tuvo otros buenos este se coloca como el superador. Los de Alta Córdoba se pararon en línea recta al saque de mitad de cancha, los jugadores que pertenecían a la ofensiva cordobesa ni bien se dio el puntapié salieron dirigidos a presionar la posesión de River, quedarían ganar territorio para que los locales no pudiesen salir pero fue estéril el intento porque a River le salió todo y la salida fue uno de los puntos altos.
En el segundo tiempo, jugadores como Carlos Sánchez y Ramiro Funes Mori levantaron su nivel y le dieron mucho al conjunto de Almeyda. Jonatan Maidana y Juan Manuel Diaz eran los mejores de la defensa, Paulo Dybala estaba contenido e Instituto no tenía respuesta. A los 56′ luego de una jugada de un lateral entre César Gonzalez y Cavenaghi, le quedó un rebote a David Trezeguet y anotó el único gol que tuvo el partido y el que le daría la gran victoria a River. El monumental era una caldera y esto hizo estallar el estadio copado por hinchas millonarios y en su proporción pobladísimo por hinchas de la Gloria.
River estaba jugando de gran modo e Instituto nunca pudo aparecer en el partido, mostró su peor performance del torneo. Los cambios que realizo Darío Franco no tuvieron efecto ni cambiaron nada en el juego y a esto se le sumó la expulsión de Damiani. Rébola por Videla, Coronel por Fileppi y López Macri por Dybala fueron las modificaciones del visitante que en nada cambiaron.
Un párrafo aparte para César González y Trezeguet, es lo que merecen las actuaciones del venezolano y del nacido en la provincia de Buenos Aires. Trezeguet depositó toda la jerarquía en cancha, con sus cambios de frente, sus bajadas de pelota y por sus pases marcando la jugada. Un distinto para este River que en ocasiones necesita de jugadas especiales para ganar y David cumple con el promedio de gol. César González fue una apuesta fuerte que realizó Matías Almeyda y le salió muy bien. Mucha habilidad, gran juego por los costados y un dominador nato y absoluto de la pelota, fue determinante para la victoria frente a Instituto, un partido que la gente pedía ganar y que River necesitaba ganar.








