Madrugar para ver un 0 a 0 podría decirse que no es negocio. Mucho menos si la llovizna amenaza con convertirse en algo más potente, la cancha no es techada y el partido va televisado. Pero el amor por el fútbol cruza fronteras y no tiene explicación alguna al menos para los 8 mil hinchas del Bohemio que se dieron cita en el León Kolbowsky para ver un nuevo empate del equipo de Javier Alonso ante quien venía como puntero, Rosario Central.
El frío matutino se traslado al rectángulo de juego donde Atlanta y el Canalla rosarino brindaron un espectáculo pobrísimo en cuanto a lo futbolístico. Con muy pocas llegadas de riesgo y ninguna de ellas netamente peligrosa, el mejor resultado que le calzaba al duelo en Villa Crespo era la parda sin gritos. Tanta fue la sequía que a los 31 minutos de la etapa inicial toda la cancha partió sus gargantas con un gol que no fue porque el remate que había sacado Andrés Soriano se había desviado finalmente en un defensor académico para irse al córner tan sólo a milímetros del palo izquierdo de “Fatura” Broun. Después de eso no hubo mucho más, ni tampoco mucho menos porque mostraron poco y nada ambas escuadras durante los 90 minutos.
En la complementaria fue Javier Alonso quien tal vez erró en las sustituciones porque terminó sacando a tres de los jugadores más activos que tenía el conjunto local (Maximiliano Lugo, la figura, Andrés Soriano y Eric Aparicio). Los de Juan Antonio Pizzi no pudieron alzarse con su tercera victoria consecutiva pero terminaron llevándose un punto de Villa Crespo, reducto complicado y rival que dará pelea, sólo que no se despertó aún. Como tendrían que haber hecho varios que salieron ofuscados por el pobre desenlace del partido… seguir durmiendo.








