
Esa fue la clave del partido. Estudiantes de Buenos Aires se llevó el clásico del Partido de 3 de Febrero ante Almagro por 4 a 2, en un partido que tuvo a todos los espectadores al filo del infarto en más de una ocasión.
La expectativa era tremenda. Almagro no llegaba de la mejor manera ya que venía de una racha importante de encuentros sin poder conseguir los tres puntos, y el Estudiantes de Salvador Pasini tenía la obligación de obtener los tres puntos para quedar como líder provisorio hasta que jugaran Sarmiento y Colegiales. Por tal motivo, la gente de Almagro acompañó en gran número a su equipo; mientras que un puñado de dirigentes del “Pincha” ingresaron al estadio para ver una nueva edición del clásico barrial.
Cuando todos se estaban acomodando, un pelotazo a las espaldas de Iglesias dejó sólo a Cristian Yassogna quien depositó la pelota lejos del alcance de Bruno Centeno, y marcó el primer gol del partido.
Desde ese momento, Almagro buscó la reacción. Figueroa, de lo mejor del local, quedó sólo de frente al arco para empatarlo pero su remate se fue por arriba de los tres palos defendidos por Ríos.
Inmediatamente de esa opción de gol, llegó otro mazazo para Almagro. Tras un tiro de esquina, Sosa remató débil pero su envío rebotó en los dos pies de Hernán Ruquet, descolocando a Centeno que vio nuevamente ingresar el esférico en su arco.

Con el 2 a 0 a su favor, Estudiantes comenzó a jugar de contra. Almagro iba pero sin ideas claras hasta que, pasados los 40, Becerra se zambulló en el área simulando una falta del arquero visitante que jamás existió, y Lamolina compró. El propio centro delantero fue en la búsqueda de su gol, pero su tiro fue contenido por el ex – Boca, aunque en el rebote, el 9 “Tricolor” logró convertir el tan ansiado descuento.
El 2 a 1 rozando el final del primer tiempo hizo que mucha gente se diera vuelta para ir en la búsqueda de alguna gaseosa que los refrescase del incesante calor. Sin embargo, en el primer minuto de adicionado, Farías tomó dentro del área, inexplicablemente, a Torresi y el árbitro decretó nuevamente la pena máxima. Como ya es costumbre, el ex -Godoy Cruz ejecutó magníficamente, y llevó a su equipo dos goles arriba al irse a los vestuarios.
Ya en el segundo tiempo, el “Tricolor” se adelantó aún más en el terreno producto de la pasividad de su rival. Con más amor propio que buen fútbol, los dirigidos por Diego Trípodi llegaron a un nuevo descuento cuando Richard Shunke agarró una pelota que quedó abollando en el área grande, dejando a Ríos mirando estupefacto como el balón entraba en su arco.

Los siguientes 20 minutos encontraron a Almagro buscando la igualdad, pero sin generar situaciones de peligro. Encima, todo se complicó cuando Lamolina le mostró la segunda tarjeta amarilla a Agustín Farías, y este debió retirarse a los vestuarios.
Con Almagro jugado en ataque, a Estudiantes no le quedó otra que buscar la contra. Tuvo cerca de cinco oportunidades frente a Centeno, pero la mala puntería de Edilio Cardoso y una incorrecta posición adelantada sancionada por el juez de línea, le dieron oxígeno al “Tricolor” que con pelotazos intentaba encontrar el milagro.
En el final, Humberto Vega no pudo definir frente al arquero y con esta chance, se fueron las esperanzas de los de José Ingenieros.
Y como frutilla del postre para los de Pasini, ya con la gente mirando más lo que pasaba en las calles y los fuegos artificiales que aparecieron detrás del costado izquierdo de la tribuna visitante donde no había un alma, Estudiantes lo liquidó. Torresi literalmente la colgó de un ángulo, haciendo volar para la foto a Centeno que sólo hizo más espectacular el cierre del partido.
Con esta victoria, el “Pincha” de Caseros se llevó el clásico y los tres puntos, aunque la victoria de Sarmiento lo mantiene a un punto de la cima del torneo. Por el lado de Almagro, ya son seis los partidos que lleva sin triunfos, y comienza a alejarse de la posibilidad de ingresar a un reducido.