El Tricolor de Munro volvió a sacar de la galera un empate cuando parecía que se le complicaba el panorama y estiró así su racha invicta a ocho encuentros. Los Andes, que no perdió en lo que va del año, con un hombre de más durante una hora neta de juego fue devorado por el hambre de gloria de un Colegiales que lo pudo haber ganado. Los aplausos del final correspondieron para el dueño de casa que de todos modos no pudo volver a la punta del campeonato que sigue perteneciéndole a un Sarmiento que mañana enfrentará al Deportivo Morón con el objetivo de sacar más ventaja aún.
El partido prometía un buen espectáculo y en la primera mitad lo brindaron. El Milrrayitas salió con intenciones concretar de llevarse la victoria y acorraló desde el arranque a este Colegiales, revelación, que empujado por el público sintió la necesidad de un triunfo para volver a lo más alto. En el arranque avisó el “Pitu” José Luis Gómez con un centro bombeado que se perdió por atrás de Horacio Ramírez. Antes del cuarto de hora la escuadra de Lomas de Zamora encontró un gol por intermedio de Leonardo Romero, tras magistral asistencia de Jonatan Tridente, que fue invalidado por el árbitro Nicolás Lamolina a instancias del asistente número dos, Lucas Germanotta. La presunta mano del ex goleador de Acassuso desató la furia en la visita que no bajó los brazos y buscó abrir el marcador a como dé lugar. Así fue como llegó un centro al área de Colegiales y el colegiado marcó penal por un agarrón de Martín Abaurre al colorado Tridente.
Romero, tras dos penales errados en lo que va del año, tomó coraje y fue por la revancha. Pateó fuerte y al medio, para asegurarse y para sacarse la mufa. Así Los Andes se puso en ventaja y su rival le sirvió la victoria en bandeja porque el autor de la infracción siguió protestando hasta ver la roja en alto cuando el reloj no alcanzaba los dos tercios de la etapa inicial. Con un hombre de más el Milrrayitas se apagó y el Tricolor, golpeado en el orgullo propio, salió a buscar con valentía la igualdad en su domicilio. La misma llegó a los 37 minutos cuando Vergara ejecutó un córner desde la derecha y Lucio Ceresetto conectó de cabeza ganándole a todos en lo más alto. Las más de 3 mil almas que coparon Malaver y Posadas deliraron con el empate transitorio y le pidieron más al equipo de Atilio Svampa que siguió dominando el juego quitándole todo tipo de protagonismo a un tibio Los Andes.
Después del 1 a 1, el partido decayó porque los dueños de casa se quedaron sin resto sufriendo la desventaja numérica mientras que la visita dejó de presionar como lo había hecho en el comienzo. Pudo haberlo ganado Los Andes con un remate de Romero que se fue alto sobre el final del primer tiempo y también se lo pudo haber llevado Colegiales tras un remate de Barale que se fue alto cuando tenía todo el arco a su merced. Prevaleció el coraje en Munro porque el goleador del Milrrayitas se atrevió a patear nuevamente un penal y porque los lugareños sacaron a relucir el alma de guerreros cuando todo tenía que hacerse cuesta arriba. Al final de la temporada se sabrá si realmente el reparto de puntos favoreció a alguno.







