Vibrante, entretenido, limpio, bien jugado. Estas son algunas de las opciones para adjetivar el partido que culminó con la justa victoria del “Celeste” sobre Armenio, un equipo que no encontró nunca su juego y que se vio muy afectado por un tempranero golazo del local, hecho por Campodónico a los ocho minutos del primer tiempo.
Durante dicha etapa todo fue del elenco comandado por José María Bianco. La visita se acercó muy esporádicamente con remates de larga distancia; uno de ellos, obra de Maximiliano Gay, se estrelló en el palo apenas dos minutos después del gol. A pesar de esto, Armenio no logró quebrar nunca a un Temperley muy bien parado.
Recién en los primeros instantes del complemente el conjunto de la colectividad mostró su mejor cara. Agresivo y con ganas del empate, se cruzó con un penal cuando se jugaban 18 minutos de dicho período.
Parecía que el panorama se aclaraba pero, lejos de eso, todo empeoró ya que el arquero del Gasolero, Alejandro Medina, se encargó de ahogarle el grito a los dirigidos por Fernando Ruíz y volver a aplicarle a su equipo ese toque de agresividad deportiva que se había dormido en el entretiempo.
Ahora sí, no había quien pare a Temperley. El equipo fue nuevamente en busca del partido y de más goles; y lo consiguió a los 29 con una exquisita definición de quien fue el jugador del partido y portador de la 10 Celeste, Nacho Fernández.
El pleito estaba definido. El “Gasolero” dio un paso más para salir de la parte baja de la tabla de promedios.
Con este resultado Temperley acumula 25 puntos y visitará en la próxima a Barracas Central, mientras que Deportivo Armenio continúa con 31 y esperará por Defensores, en Maschwitz.
Informe: Maximiliano Maturano







