Platense jugó un gran partido pero lo terminó sufriendo, un 3-2 que podría haber sido más abultado a favor del calamar. El gran juego se debió a los destellos de las individualidades.
Arrancó con todo, siendo dominador absoluto del partido e inclinando la cancha y plateando el partido en el arco de Migliardi, Platense comenzó a puro juego y agresividad, eran tres puntos que se tenían que quedar en Vicente López como sea. La gente por historia obliga a subir de categoría, no soportan su rica cronología ubicada enla BMetropolitana. Carneiro, Rutili y Olivares movían el juego, a los11’Zacaría tomó la pelota en la banda derecha, se perfiló para su pierna izquierda y sacó un remate que terminó en gol. Era la confirmación del gran juego volcado en cancha por los de Nardozza. César Lamanna mostraba un gran nivel y dominio de pelota, no se la podían sacar de los pies, era ciega la persecuta de los jugadores de Morón hacia la individualidad de este jugador por él que la gente suspira. Un crack el 7 de Platense, era el mejor al amanecer del encuentro. Principio y final para él porque durante todo el cotejo fue el mejor.
Morón solo podía defenderse, no alcanzaba a proponer nada por el avasallamiento calamar, Sogao y Gonzalez, eran soldados para combatir la invasión local, los de Daniele no encontraban el rumbo y se fueron a vestuarios una vez terminados los primeros cuarenta y cinco minutos con la sensación de no poder dominar ni el territorio ni la pelota. A los cinco minutos de comenzada la segunda etapa le abrieron una pelota a la derecha y Alexis Blanco definió muy bien, puso el dos a cero y Saavedra era una fiesta, la gente exaltaba por el triunfo y el juego. La exaltación duró cinco minutos, porque Vieytes descontó para el Gallo y colocaba un poco de misterio en donde hasta hacia un tiempo reinaba la seguridad y convicción. El cotejo era pura emoción, había logrado convertirse en un gran encuentro, a los 16’ minutos Lamanna que se merecía el gol, lo anota gracias a un penal que otorgó Eduardo Gutierrez, 3-1 y volvía el clima de algarabía. Durante quince minutos posterior al tercer gol, Platense fue el del primer tiempo, un claro dominador y Lamanna seguía tratando la pelota como las abejas a la miel, obrero del juego y productor del sabor de la victoria que ya saboreaban los calamares.
¿ Qué Necesidad tenía de sufrir Platense? Ninguna jugando así, Platense había sido el mejor pero a los 31’ Leonardo Iglesias ponía el descuento, 3-2 y a sufrir hasta el final, los locales debían aguardar el paso del tiempo. Morón se acercaba y la gente estaba muy nerviosa, este nerviosismo pagó con la expulsión de Guido Rutili, en una contra llegó a destiempo y se ganó la segunda amarilla. Esto acrecentó el sufrimiento, agasapado pero con inteligencia supo abordar el final del encuentro el marrón de Saavedra. Finalmente Platense ganó, se floreó pero sufrió…El gallo casi lo despierta de noche. Lamanna es la carta de la ilusión, la gente pide la impronta que acompaña al club, su historia con la primera. Un cuento para contar, a esos chicos que asisten con sus padres a la cancha con tan solo diez, once, doce hasta trece años y transmitirles la sensación de añorar aquellos años en donde ellos estaban llegando al mundo, Platense transitaba en la primera división. Faltan dos categoría para ellos, pero la gente lo pide…
