Con Julio Serrano como figura excluyente, Chicago obtuvo una justa victoria como visitante ante Morón por tres tantos contra dos. El local –que se quedó muy preocupado de cara a la próxima temporada- estuvo más cerca en el marcador que en el juego. A Chicago lo espera el octogonal, aunque antes deba jugar con Sarmiento.
En los primeros minutos la visita se plantó en la cancha, en pocos minutos generó tres tiros de esquina, por eso no extrañó que tras el desborde de Serrano por derecha, Gómez, de cabeza –muy similar al de la primera rueda- abriera el marcador.
Entre las eternas preguntas sin respuesta quedará saber que hubiese sucedido si Chicago insistía en atacar antes de tirarse atrás y buscar alguna contra. A Morón se le creó otro problema además del resultado adverso: ¿qué hacía con la pelota? Una de las pocas alternativas que encontró fue llegar a través de pelotazos al área que tenían a un solo destinatario: Britos –de lo mejor del local-. Por su parte, Carboni marcaba sus dos facetas tan contrapuestas: por un lado cuando aguanta en soledad para desahogar a sus compañeros y por el otro cuando encabeza las contras que, por lo general, no resuelve bien.
En uno de esos pelotazos al área ganó de arriba Pérez para colocarla lejos de la mirada de Monllor. Premio al local por buscar aunque no tuviera claridad y castigo a quien renunció a jugar tan pronto. Aunque poco tiempo después llegó una acción determinante para el encuentro: el gol de Cáceres en una posición muy dudosa. A saber: luego de un tiro de esquina de Gómez, Serrano le pegó de aire, Migliardi dio un corto rebote y el Paraguayo, muy solo –el asistente Julio Varela estaba parado sobre la línea de la jugada y dejó seguir- la empujo al gol. Chicago no definió el juego en esos quince minutos finales porque eligió mal en cada contra.
Salvador Daniele se la jugó, metió un punta –Ada- por Viturro y se plantó con tres puntas definidos. Iglesias tuvo el empate desde una inmejorable posición, tras buen desborde de Ada, pero le dejó la pelota mansamente a Monllor. Ese asedio duró diez minutos. Hasta el gol de Carboni que tuvo una buena gestación y un deslucido desenlace: Serrano la abrió par Gómez, en la izquierda, este la cruzó para Scifo por la derecha y como venía la bajó de cabeza para la entrada de Carboni, quien definió, Migliardi tapó a medias y la pelota rebotó en el “9” para meterse mansamente.
Aunque faltara mucho, el Gallito bajó la guardia, no tenía cómo lastimar y Chicago elegía mal una y otra vez; así le dejó aire y en el descuento el premio para Ada: enganchó desde la izquierda hacia adentro para sacar un latigazo de derecha que se metió junto al caño izquierdo. No hubo tiempo para más.
Se notaba en cada rostro la preocupación de Morón pensando en el pobre promedio con el que va a arrancar; del otro lado mesura y tranquilidad pensando en el reducido.
SINTESIS
Deportivo Morón (2): Alejandro Migliardi; Hernán Bruno, Sebastián Pérez y Cristian González; Luis Ferreyra, Manuel Rodas (ST ’13 Mauro Bustos), Sergio Viturro (ST ‘5 Gastón Ada) y Juan Pablo Rochi; Gerardo Martínez; Gustavo Britos y Damián Akerman (PT ´29 Leonardo Iglesias). DT: Salvador Daniele
Suplentes: Diego Ezquerra, Joel Bravo, Nicolás Esquiú y Facundo Romero
Nueva Chicago (3); Daniel Monllor; Leandro Testa, Samuel Cáceres, Matías Escudero y Lucas Banegas; Adrián Scifo, Roberto Bochi, Julio Serrano y José Ramírez; Christian Gómez y Leonardo Carboni. DT: Mario Franceschini
Suplentes: Daniel Monllor, Juan José Barreña, Emiliano Lago y Guido Gardeano.
Goles: PT ‘5 Gómez (CH), ’32 Iglesias (DM) y ’37 Cáceres (CH): ST ’10 Carboni (CH) y ’47 Ada (DM)
Expulsado: ST ‘30 Martínez (DM)
Amonestados: Migliardi, González y Britos (DM); Ramírez y Scifo (CH)
Arbitro: Carlos Stoklas
Asistentes: (1) Miguel Baldonado y (2) Julio Varela
Cancha: Deportivo Morón

INFORME: JULIO CORDARA