En el instante final, la pelota, caprichosa luego de varias pifias, se encontró con Berón y este esperó a que se moviera Griffo para ponerla junto al palo izquierdo. Con ese gol ganaba Chicago. Hasta allí el comentario iba a comenzar con: “en un pésimo partido Defensores y Chicago repartieron miserias, miedos y nada de juego asociado”. Tras la acción descripta al principio, el comentario debe comenzar con: “en un pésimo partido Defensores y Chicago repartieron miserias, miedos, nada de juego asociado y por esas inexplicables cosas que tiene el fútbol, los tres puntos se fueron para Mataderos”.
Esquemas parecidos en ambos conjuntos, con más gente apta para la destrucción que para la elaboración. De esa manera renunciaban a jugar. De un lado algo (muy poco) de Serrano y Bustos; del otro lo que podía inventar Christian Gómez (casi nada). Igual Monllor fue quien más trabajó, en la primera etapa tapó tres en los pies de Nadal, Serrano y la más clara a Batallini quien le apuntó al cuerpo (y acertó). Como contrapartida, Gómez remató alto, de frente al arco, desde la medialuna, tras encontrar un rebote. Lo mismo sucedía en el complemento, nada. Aunque otra vez el local llegaba con peligro. Ahora por intermedio de Nadal quien se trabó al enfrentar al arquero en una y en la otra (la más clara, sin dudas), con todo el fondo Verdinegro quedó solo de contra (a tres metros lo corría Scifo) y antes de ingresar al área (podía seguir) quiso resolver pateando a cualquier parte.
Cambios de nombres y esquema en la visita que, con el ingreso de Berón (por Bochi), se paró con un 4-3-1-2 (Gomito de enganche). Interesante propuesta desde lo teórico, nada desde lo práctico. Todo seguía igual (de malo). De todas formas, Defensores otra vez pudo marcar, ahora por intermedio de Bustos quien se topó con Monllor y este, no sin esfuerzo, la mandó al tiro de esquina.
Los últimos cinco minutos se jugaron (una forma de decir) entre el aburrimiento y el fastidio general, que aumentó cuando Vigliano marcó el descuento… ¿qué le podía aportar tres minutos al insulso encuentro?
Seguía el mal trato a la pelota que de pronto, entre varios despejes e intenciones de ponerla al área, lleno de imperfecciones, un remate de Scifo, sin destino, se chocó con el cuerpo de Berón mientras el fondo Rojinegro intentaba salir. Giró, esperó a Griffo y sucedió lo que se cuenta en el principio: gol de Chicago y tres puntos a Mataderos. Demasiado premio por tan poco exhibido; para “Defe”, demasiado castigo, aunque no haya hecho mucho por ganarlo.
DEFENSORES DE BELGRANO (0) - Leandro Griffo; Luciano Nebot, Pedro Bocca (ST ’33 Pablo Batallini), Miguel Porcel y Javier Lúquez (ST ’21 Arnaldo González); Maximiliano Serrano, Cristian Lillo, Cristian Bustos e Iván Nadal (ST ’40 Santiago Sommariva); Ezequiel Lazo y Martín Batallini. DT: Guillermo Duró. Suplentes: Juan Gambandé, Lucas Colitto, Gonzalo Ritacco y Carlos Perrona.
NUEVA CHICAGO (1) - Daniel Monllor; Emiliano Lago, Samuel Cáceres, Ariel Coronel (ST ’23 Matías Escudero) y Lucas Banegas; Adrián Scifo, Damián Lemos, Roberto Bochi (ST ’23 Eduardo Berón) y José Ramírez; Christian Gómez; Cristian Alfaro (ST ’29 Leonardo Carboni). DT: Mario Franceschini. Suplentes: Rodrigo Drago, Juan Vinaccia, Guido Gardeano y Martín Peirán.
Gol: ST ’47 Berón (CH)
Amonestados: Lúquez, Serrano, Lazo y González (DB); Lago, Cáceres y Coronel (CH)
Arbitro: Paulo Vigliano. Línea 1: Guillermo Santillán. Línea 2: Fernando Laballós
Cancha: Defensores de Belgrano
Cobertura: Aldana D´Apice y Julio Cordara






