En el partido que marcó el regreso del Gallo al Francisco Urbano luego de las destrucciones que causó el temporal, Deportivo Morón fue superior a San Telmo a lo largo de los 90 minutos, pero terminó perdiendo.
Luego de una gran labor de los directivos y allegados al club que permitió la habilitación del Francisco Urbano para este partido, el Gallo recibió a San Telmo en un horario inusual debido a la rotura de las torres de iluminación (recordemos que Morón, cuando juega en condición de local, suele hacerlo en horario nocturno). Desde el primer minuto, el local salió decidido a buscar el triunfo. Rápidamente comenzaron a destacarse en la ofensiva Gerardo Martínez (el mejor del Gallo), Damián Akerman y Gastón Ada (tuvo un buen primer tiempo y decayó en el segundo). Morón no encontraba resistencia en la defensa visitante, pero sí la encontraba en Leandro Evangelisti, portero de San Telmo. Martínez probó varias veces desde media distancia, pero Evangelisti siempre respondió de manera brillante.
Hacia el minuto 40, cuando Evangelisti ya era la figura del partido, los dirigidos por Salvador Daniele se equivocaron en defensa y pagaron muy caro el error, ya que Ricardo Segundo puso en ventaja al Candombero luego de un peloteo en el área. Inmediatamente, Morón fue en busca del empate y estuvo muy cerca de conseguirlo, primero a través de Martínez, quien perdió nuevamente en el duelo ante Evangelisti, y luego mediante Juan Pablo Rochi, quien se perdió un gol increíble ante un arco semivacío.
En el complemento el Gallo siguió demostrando que la derrota parcial era injusta. No obstante, ante el transcurso de los minutos y la esplendorosa presencia de Evangelisti, el local se fue quedando y San Telmo aprovechó para enfriar el partido. En consecuencia, el segundo tiempo transcurrió con más parsimonia que el primero, hecho que benefició al conjunto de la Isla Maciel.
Cuando el partido se moría, el equipo de Ariel Paolorossi se quedó con un hombre menos debido a la expulsión de Federico Bonassies. A pesar de esto, el Candombero finalmente se quedó con tres puntos importantísimos en relación a la lucha por permanecer en la categoría. Lo de Morón, por otra parte, es preocupante, puesto que, a pesar de merecerlo, no consiguió ganar y ya acumula siete partidos sin triunfos (con tres empates y cuatro derrotas). No sólo se encuentra penando en el fondo de la tabla de posiciones, sino que también debe mirar de reojo la tabla de los promedios.
